Alfredo Conde
Allariz, 1945
Narrador, articulista, ensayista
Realizó estudios de Náutica y de Filosofía y Letras y se dedicó durante años a la enseñanza para más tarde participar en política, en el comienzo como diputado del PSOE y luego cómo conselleiro de Cultura en el gobierno tripartito.
Mencer de lúas (1968) un poemario de adolescencia y juventud supuso su inicio como escritor, aunque hoy es conocido casi en exclusiva como narrador y como articulista en la prensa, labor que ha ejercido en varios periódicos:
El País,
ABC,
La Vanguardia,
El Periódico de Cataluña,
La Voz de Galicia y en la actualidad en
El Correo Gallego, y que le sirvió para obtener los premios de periodismo Fernández Latorre y Julio Camba.
Mementos de vivos (1974) una colección de relatos, comienza su andadura en narrativa con un tono marcadamente autobiográfico y a esta le seguirá
Contubernio catro de Tomé S. (1978) y
Come e bebe que o barco é do amo (1978). Va a ser con las siguientes novelas,
Breixo (1981) y
Memoria de Noa (1982) cuando Conde empezará a ser conocido como narrador, y definitivamente con los premios Blanco Amor y de la Crítica Gallega para
Xa vai o griffón no vento, que recibió también en 1984 el premio de literatura del Estado, la primera vez que este reconocimiento recaía en un autor gallego y que sería merecedora también en 1990 del Premio Grinzane Cavour a la mejor novela extranjera publicada en lengua italiana ese año. Esta novela sigue siendo hoy la obra más conocida y discutida de Conde y la que más atención crítica ha recabado. Comparte con otras del autor la presencia de dos planos y contiene una historia pasada, la de un inquisidor, intercalada con una actual, la de un profesor visitante en una universidad francesa. Ambos personajes tienen el mismo nombre y confluyen por la existencia de un único narrador que junta sus monólogos interiores.
El crítico Anxo Tarrío ha destacado de la obra de Conde su vitalismo, fundamentado en la palabra como manifestación máxima y el erotismo, y los considera ejes temáticos principales, en un autor que regresa a la creación con
Música sagrada (1989) conjunto de relatos firmados en diferentes ciudades que mezclan universo lírico, realista y mágico.
En 1991 obtuvo el Premio Nadal con la novela en castellano
Los otros días, bien acogida por la crítica española y que abrió un proceso de alejamiento de Conde con su público de lectores en gallego así como con los demás agentes de nuestro campo literario.
Entre sus últimas aportaciones al campo de la narrativa a partir de ese momento destacan obras como
Siempre me matan (1995), novela en que aborda el tema de la emigración contemporánea que continuará con
O fácil que é matar (1997) y
A casa de Adara (1996) donde evocación y memoria se mezclan con el confusión de planos entre realidad y fantasía. En
Azul cobalto (2001) se acerca a la figura del marqués de Sargadelos y con
Memorias dun soldado (2002) construye una novela simbólica asentada en el rechazo de la guerra.
Romasanta. Memorias incertas do home lobo (2004) reconstruye una historia de la tradición popular de la zona de Allariz que contaba ya con versiones literarias. En
Lukumí (2006) narra la colonización de Cuba a través de los ojos de un personaje de padre gallego y madre descendiente de esclavos africanos. La novela
María das batallas (2007) prosigue su camino de reelaboración histórica al acercarse al personaje de María Pita y al momento del asedio de A Coruña llevado a cabo por las tropas de Francis Drake en el siglo XVI.
Conde, primer presidente del Pen Clube gallego, cuenta con gran parte de su obra traducida a varias lenguas y ha sido propuesto por la Universidad de Melbourne para el Premio Nobel de Literatura.