Eduardo Blanco Amor
1897, Ourense - 1979, Vigo
Narrador, poeta y dramaturgo
Eduardo Blanco Amor nació en Ourense en el año 1897. Tuvo una infancia marcada por la separación de sus padres y por una salud débil. De formación fundamentalmente autodidacta, la asistencia a las clases de Vicente Risco parece determinante en su vocación de escritor y en su voluntad de universalización de la cultura gallega. Desde muy joven comenzó a trabajar de periodista, profesión que desarrolló a lo largo de toda la vida, junto con su labor como conferenciante, animador cultural o profesor.
Con veinte años decide emigrar a Buenos Aires y allí toma contacto con los grupos galleguistas que se movían en la vida cultural de la ciudad. De mediados de los años 20 del siglo pasado son sus primeras colaboraciones en el diario
La Nación. A comienzos de la década de los treinta, se publicaron sus primeros libros
Romances galegos, de corte modernista y
Poema en catro tempos, encuadrado en una estética ligada a la obra de Manuel Antonio. Desde Buenos Aires colaborará después con la revista
Nós, donde publica varios poemas y algunos capítulos de una novela que no llegó a terminar,
A escadeira de Jacob.
Emigrante que pasó a ser exiliado, Blanco Amor desarrolló en los años de la guerra civil española una actividad periodística intensa a favor de la legitimidad republicana. Ya autor de poesía y de narrativa y de una amplia producción periodística en castellano, regresa al gallego con la obra poética
Cancioneiro (1956) y en Buenos Aires se publicó en el año 1959, después de varios intentos de la editorial Galaxia por sacarla en Galicia, truncados por la censura, la novela
A esmorga, obra cumbre de su producción e hito en la narrativa por su innovación técnica y temática.
En los primeros años de la década de 1960 vuelve a Galicia, donde se publicaron sus nuevas aportaciones narrativas y teatrales. Primero el libro de relatos
Os biosbardos (1962) y
Xente ao lonxe (1972, censurada; 1976, completa). En el año1961 accedió a una silla de la Academia Galega, fijó su residencia en Vigo y comenzó su trabajo en
Faro de Vigo.
Y si en Buenos Aires había fundado y dirigido el Teatro Popular Gallego, dedicará sus últimos años a la escritura teatral, con títulos como
Farsas para títeres (1973),
Teatro para a xente (1974) y
Proceso en Jacobusland (1980) en los que se ve una voluntad estilizadora de un teatro popular mediante la recurrencia a lo cómico y un enfoque más amable por la vía lírica.
Blanco Amor falleció en Vigo en 1979, en un tiempo en que la narrativa gallega perdió a las que habían sido las grandes voces que venían de de antes de la guerra, Cunqueiro, Fole, Otero, y está enterrado en Ourense, en el cementerio de San Francisco.