Esplendor medieval
En torno a los siglos IX-X, la lengua que se habla en el noroeste peninsular ya no es latín. El idioma y el pueblo de Galicia ya existen como tales en este momento. Sin embargo, al igual que sucedió a otros pueblos y culturas, no se conservan manifestaciones escritas de esta etapa originaria hasta el despertar del siglo XIII. El primer texto datable en nuestra lengua que conservamos es de 1200-1201: se trata del sirventés político "Ora faz ost’o senhor de Navarra", de Johán Soarez de Pavía. En este momento está gestándose la etapa más próspera en la historia de nuestra lírica, que se prolongará durante todo el siglo XIII y la primera mitad del XIV.
Durante esta etapa, conocida como el Período trovadoresco, y a excepción de Cataluña, toda la poesía escrita en la Península Ibérica utilizará el idioma de Galicia. El esplendor de la lírica medieval gallego-portuguesa dará como fruto un corpus de más de 2.000 cantigas compuestas por unos 150 trovadores. La mayoría de ellas son de temática profana y se agrupan bajo los tres grandes géneros medievales, las cantigas de amor, de amigo y de escarnio y maldecir. Sin embargo, la obra magna de nuestra lírica medieval, las Cantigas de Santa María (1264-1284), es la más rica recopilación de milagros marianos de la época. De su elaboración y parte de su composición se ocupa el rey Alfonso X "El Sabio", uno de los más importantes mecenas literarios de la Europa tardomedieval.
Fragmento de las Cantigas